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Ley de Segunda Oportunidad para Cancelar Deudas

Muchas veces hemos escuchado hablar de leyes o reglamentos que giran entorno a la finanzas. Los compromisos que nos surgen en la cotidianidad no nos hacen ver más allá de los límites que se presentan. Ahora todo ha cambiado con la ley de la segunda oportunidad.

Su nombre se deriva de la posibilidad que otorga la ley para poder optar por una segunda opción en las deudas. Esto quiere decir que si hay personas que son deudoras tendrá la posibilidad de reestructurar el pago.

Sin embargo, ello no significa que se exime la deuda o se elimina, al contrario la obligación de pagar aun sigue. La diferencia es que aquí se prevé una reestructuración a la hora de pagar, de tal modo que beneficie al deudor.

Las finanzas siempre han sido un dolor de cabeza para muchos, y más para aquellos que no saben manejarlas. La ley de segunda oportunidad busca manifestar la voluntad del legislador para garantizar los derecho del deudor.

¿A qué nos referimos con los derechos del deudor? Si bien se sabe, en todo contrato existen obligaciones que cumplir por las partes. Siempre hay un acreedor y un deudor, pues de esta forma se busca garantizar el objeto del contrato. Sin embargo, es importante resaltar que la ley no exime la deuda.

Las obligaciones son la representación de la voluntad recíproca de las partes a obligarse para satisfacer la prestación. La prestación se debe entender como cuál es el objeto del contrato; lo que se quiere lograr con el contrato en sí para ambas partes.

Por ello, es necesario que a pesar de las circunstancias el deudor deba pagar la deuda al acreedor. De lo contrario se estaría incumpliendo el contrato y sería un falta grave y contraria a Derecho.

 

Elementos jurídicos de la ley de segunda oportunidad

Tal y como se hizo mención con anterioridad, la Ley de Segunda oportunidad representa una segunda opción de pago. Dentro de los elementos que se encuentran en ella están los siguientes a exponer:

  1. Que el deudor realice una compensación a sus acreedores con la cesión de los bienes. Es decir, el acreedor voluntariamente renuncia al derecho de que le paguen. Entendiendo la faceta financiera del deudor frente al contrato. El valor de los bienes siempre tiene que ser menor o igual a la cantidad adeudada.​ El valor de la deuda que tenga el deudor nunca podrá ser mayor de cinco millones de euros.
  2. En casos de emprendimiento y pluralidad de inversionistas. Es el emprendedor o los inversionistas los que deben pactar un calendario de pagos. De esta forma ambas partes voluntariamente acuerdan cómo y cuándo serán los pagos que deben realizarse.

Esto en aras de cumplir a cabalidad el contrato en sí mismo sin afectar los derechos de ambas partes.

  1. Debe existir un retraso en el pago de al menos 3 meses por parte del deudor. El retraso debe justificar legítimamente para que sea compensado y estudiado por la ley de segunda oportunidad.
  2. La persona que es deudora debe ser insolvente de buena fe. Es decir, debe existir realmente las causales válidas y legítimas para no cumplir la obligación.
  3. La persona deudora no podrá haber tenido condena previa por delitos contra el patrimonio. O en yuxtaposición delitos por el orden socioeconómico, de falsedad documental, Hacienda Pública, la Seguridad Social y los Derechos de los trabajadores.

Estas son las causales taxativas que se prevé en la ley de segunda oportunidad para la reestructuración del pago. Como se expuso debe existir buena fe y causales reales y legítimas.

 

Iter procesal de la ley de segunda oportunidad en España

  1. Presentar una solicitud de mediación, la misma se tiene que presentar ante el notario o registrador mercantil del domicilio del deudor, quien tiene la función de establecer un mediador concursal, quien a su vez trabajará para mediar los intereses de los acreedores y del deudor.

El mediador remitirá a los deudores un plan de pago, previamente conformidad con el deudor, teniendo en cuenta ingresos y gastos del deudor y si situación personal.

  1. En caso de que el plan de pagos no sea aceptado por los acreedores, el mediador se debe presentar ante el Juzgado de Primera Instancia o al Juzgado Mercantil, una solicitud de concurso donde se incluya un plan de liquidación que prevea la forma de liquidación del activo del deudor.​
  2. Una vez se concluya la liquidación, se solicitará la conclusión del concurso y el juez solicitará la resolución condonando toda la deuda.[1]

Fundamentos detrás de la Ley de Segunda Oportunidad

Ciertamente existen muchas circunstancias en nuestra vida diaria que afectan nuestra economía. Estas a su vez pueden llevarnos a someternos a situaciones muy comprometidas que afecten nuestra actitud. Sin embargo, debemos ser fuertes y mantener un semblante ante tales adversidades.

Dentro de la ley de segundas oportunidades en España se busca proteger al deudor de circunstancias límites. Donde este se ve obligado a dejar de cumplir con la obligación principal de pagar su deuda.

Es cierto que existen sobreendeudamientos típicos, como por ejemplo cuando queremos hacer un viaje. Cuando queremos comprar un carro o una casa, son deudas normales pero preventivas. Es decir, conocemos que serán deudas pero que se podrán pagar en lapsos de tiempo determinado.

Sin embargo, los fundamentos detrás de la ley de segunda oportunidad, es que los lapsos se cambian. Las modificaciones no se hacen de forma arbitraria, sino casuísticas, es decir caso por caso. No todos los casos de endeudamiento son similares o cumplen con lo previsto en la ley.

Entonces la ley se fundamenta en la premisa de librar al deudor de la deuda que no pueda pagar. De esta forma no se afecta al acreedor a quien se le debe, sino que se reestructura como sera el cumplimiento. Muchas juristas critican la ley por ser arbitraria eximiendo de responsabilidad a los deudores. Cuando realmente ello no es de esa manera.

Se tiene que estudiar caso por caso, de tal forma de tener un panorama amplio sobre el mismo y actuar. La ley prevé las motivaciones y causales para que ello se pueda efectuar. No a cualquiera se le exime de responsabilidad para no cumplir con el pago de la deuda.

 

No debe existir retraso en la solicitud del plazo

No debe existir retraso en la solicitud del plazo para las causales de la Ley de segunda oportunidad. Esto quiere decir que para realizar el emplazamiento o la extinción de la deuda debe haber previa solicitud.

¿Que quiere decir esto? La solicitud se debe presentar con anticipación, de lo contrario no surte efecto. Para ello es necesario que exista una autorización con anterioridad que explique los motivos del retardo.

Recuerda que los motivos son los mismos que están expresos en la ley de segundad oportunidad. De lo contrario la admisión de la solicitud no podrá ser aprobada a menos que sea estudiada. Esta ley realmente beneficia a los deudores para que no incurran en mora y de hacerlo, poder ayudarles a resarcir.

 

Medidas que aplica la Ley de Segunda Oportunidad

Como se ha mencionado anteriormente la Ley de segunda oportunidad no exime la responsabilidad del deudor de pagar. Se debe evaluar la situación y las necesidades que rodean la aplicación de la ley, No puede simplemente aplicarse a cualquier caso sin revisar previamente las causales.

Al principio las medidas que opone la ley de segunda oportunidad es poder atribuirle al deudor una segunda oportunidad. La posibilidad de emplazar el pago o mediar para que este sea reducido al acreedor. Siempre debe existir una garantía para el acreedor, ya que es su derecho ser satisfecha la obligación.

 

Entre las medidas se encuentra:

  1. La posibilidad de extender los lapsos del pago, siempre y cuando exista la posibilidad cierta de que el deudor pagará la deuda al acreedor.
  2. Teniendo ya en cuenta que existe una buena causal, se procede a aplicar los numerales de la ley. Siempre buscando proteger los derechos de ambas partes.
  3. Que el acreedor voluntariamente acepte que renuncia al derecho de que le paguen la deuda.

Básicamente las medidas que aplica la ley son en beneficio del deudor, de tal forma de garantizar sus finanzas. Frente a los diferentes escenarios que se pueden presentar para el deudor, lo mejor es protegerlo.

Sin embargo, se debe tomar en cuenta que los casos no son siempre los mismos; por lo tanto no se repite su aplicación. Deben necesariamente cumplirse los motivos que expone la ley de segunda oportunidad.

 

Protección al acreedor en la ley de segunda oportunidad

Para no dejar en vulnerabilidad al acreedor la ley atribuye ciertos parámetros para su protección. De tal modo que si hay un incumplimiento no afecta directamente al acreedor sino que se emplaza el lapsos para pagar.

Ciertamente la ley ha recibido innumerables críticas con referencia a ello porque pone en vulnerabilidad al acreedor. Sin embargo, es por ello que las causales de la ley exponen de qué forma se llevará a cabo la aplicación.

La ley de segundas oportunidades brinda la posibilidad de que los deudores puedan tener un tiempo extra. Sin importar las situaciones adversas que se presenten, tienen la oportunidad de cumplir cabalmente la prestación.

Por ello es importante que los encargados del concurso de prestaciones de la ley; deban ser personas capacitadas para ello. La ley de segundas oportunidades beneficia a los deudores, si. Pero también trae a colación la importancia de asegurar nuestras finanzas.

 

[1] 8Ley de segunda Oportunidad, boletin oficial del Estado http://www.boe.es/boe/dias/2015/07/29/pdfs/BOE-A-2015-8469.pdf

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